Cuarenta y seis.

La gente quiere máquinas. La gente no quiere hacer nada.


¿Por qué?


Máquinas para clonizar.


Gracias a ellas se acabará el trabajo.


Máquinas que te hagan todo lo que tú quieras.


Gracias a ellas perderemos el sentido de movernos.


Máquinas que te teletranspotarán por arte de magia a los lugares que tú quieras.


Adiós, pies.